Diana Calvo Vinssac – Psicoterapia transpersonal – UCDM – Hipnoterapia – Coaching

Más allá de la enfermedad – Dolor parte media de la espalda

Más allá de la enfermedad - Dolor parte media de la espalda

Más allá de la enfermedad - Dolor parte media de la espalda

Las 12 vértebras dorsales tienen una particularidad, y es que sirven de sostén posterior a las costillas, siendo éstas últimas las encargadas de proteger grandes órganos vitales como son el corazón y los pulmones. Es fácil suponer, por tanto, que la parte media de nuestra espalda se hará eco de nuestros conflictos emocionales… ¿qué podemos estar somatizando cuando nos molesta esta zona?

Los mensajes de tu cuerpo:

  • Falta de apoyo e inseguridad emocional: ¿realmente me quieren?.
  • Dolor al sentirte criticado y/o traicionado (“puñalada en la espalda”).
  • Sentir desconfianza, culpabilidad, tristeza.
  • Dificultad para expresar las emociones.
  • Dolor que supone una carga difícil de llevar.
  • Gran sensibilidad y necesidad de auto-protección para no resultar herido.
  • Sentirse víctima de los acontecimientos.
  • Enfado y autoritarismo como estrategia de defensa ante el miedo.

Consejos:

  • Lee con atención cada uno de los puntos anteriores.
  • Sé sincer@, es una información sólo para ti. Tomar conciencia de lo que estás reprimiendo es el primer paso para que la situación pueda cambiar y así comenzar a liberarte.
  • Recuerda que lo importante no es lo que ocurre, sino el modo en el que tú lo estás contemplando.

Algunas pautas para comenzar a cambiar:

  • Deja de preocuparte por el hecho de si te quieren o no. Comienza a quererte tú mism@ y actúa de acuerdo a tus necesidades. Todo lo que ocurre en tu vida y en tus relaciones comienza por ti. No puedes esperar que los demás te quieran, te apoyen y te respeten si no comienzas a hacerlo tú mism@ contigo.
  • Todo el mundo hace lo que puede desde el lugar en el que está y gracias a la información de que dispone en ese momento, incluíd@ tú mism@. Deja de juzgar y de juzgarte. Nadie es culpable sino responsable. Cuando seas capaz de observar tus relaciones personales desde la “butaca” (y no desde tu papel en el escenario), podrás comprobar que siempre hay un 50% de responsabilidad en cada uno de sus miembros cuando existe conflicto. Comprender este hecho te hará sentir que no existen víctimas ni verdugos. Todos actuamos bien y mal, todos somos malos y buenos… todo es relativo.
  • Los acontecimientos de tu vida son atraídos por tus pensamientos y emociones. Por tanto, si estás viviendo una situación que consideras injusta y te sitúas en el papel de víctima sufridora… te resultará más difícil resolverla. Una vez más, mira la situación desde la “butaca” y observa una posible actitud por tu parte que haya podido ocasionar lo que ahora estás viviendo.
  • No es necesario que te protejas. Sé tú mism@, y si eso implica ser confiad@ y sensible… ¡enhorabuena! Potencia esas cualidades porque… ¡¡son fantásticas!! Valora a las personas de tu entorno con las que puedes ser realmente tú y aléjate emocionalmente de todas aquellas con las que sientes necesidad de protegerte. Obedece a tu intuición y en base a ella gestiona tus relaciones, situando a las personas de tu entorno en distintos niveles de apertura y confianza. Y sobre todo… permítete ser TÚ MISM@ pero permite también a los demás ser como quieran ser.

Mi abrazo infinito,

 

En Navidad… también elijo encontrar la Llave de mi Bienestar

En Navidad... también elijo encontrar la Llave de mi Bienestar

En Navidad... también elijo encontrar la Llave de mi Bienestar

¿Qué es para ti la Navidad?

Para algunos, estas fechas son un refugio de luz; para otros, un recordatorio punzante de lo que falta.

Sinceramente, a mí siempre me ha fascinado. Pero entiendo perfectamente a quienes sienten que estas fechas son, en realidad, un «invierno del alma». La Navidad tiene una capacidad única para actuar como una lupa: maximiza lo que amamos, pero también hace sangrar las ausencias.

Es tiempo de recogimiento, sí, pero ¿qué ocurre cuando tu hogar no es ese «lugar idílico» de los anuncios? ¿Qué pasa cuando las sillas vacías gritan más fuerte que los villancicos o cuando la distancia —física o emocional— se vuelve insoportable? El dolor en estas fechas es real, y negarlo sería una falta de respeto a nuestra propia historia.

Sin embargo, este año te invito a una insurrección emocional. He decidido rebelarme contra la inercia del malestar y rescatar a esa niña que aún espera, con los ojos muy abiertos, que algo mágico suceda

Por eso, hoy quiero compartirte mi hoja de ruta para habitar una Navidad diferente:

1. La abundancia como estado mental

Me encanta ver las casas y las ciudades llenas de LUCES y COLORES. Me gusta ver las mesas vestidas con sus mejores galas. Una vajilla especial o una vela encendida no son lujos, son homenajes a nuestra existencia. Deberíamos tratarnos como invitados de honor en nuestra propia vida mucho más a menudo.

Y es más, creo que cualquier ocasión es perfecta para CELEBRAR: que estoy viva, que respiro, que tengo tantas y tantas cosas para agradecer…

2. Creatividad frente al consumo

La Navidad no tiene por qué ser un asalto al bolsillo. Es el escenario perfecto para despertar al artista que llevamos dentro. La verdadera magia reside en lo que sale de nuestras manos: un plato cocinado con amor…, un regalo artesanal o, mejor aún, el regalo de nuestra atención plena. El amor no se compra, se manifiesta.

3. Sintonizar con la «Buena Energía»

A veces nos volvemos cínicos ante los buenos deseos colectivos. ¿Es compromiso? ¿Es hipocresía? Quizás. Pero yo elijo subirme a esa ola de «buena vibración«. Prefiero elevarme con los deseos de felicidad ajenos que hundirme en el juicio. Si el mundo decide, por unos días, hablar de paz y amor, decido ser una receptora activa de esa frecuencia.

4. La soberanía de tus límites

Este es el pilar de mi paz mental: he renunciado a la obligación de la presencia. He decidido no reunirme con quien no deseo. Como dice el refrán: «Más vale una vez colorada que ciento amarilla». Y cuando el compromiso es ineludible, aplico la psicología a mi favor: programo mi mente para observar con curiosidad en lugar de reaccionar con dolor. Recuerdo que soy libre de marcharme cuando mi energía lo dicte. El autocuidado es el mejor regalo que puedo hacerme.

5. El refugio de la inocencia

Contemplar la mirada de los niños en estas fechas es hacer un viaje directo a nuestra esencia. En sus ojos llenos de estrellas reside la capacidad de asombro que el cinismo adulto intenta robarnos. En estas fechas, elijo hacer ese viaje a mi niña interior y a su inocencia. Y creer en la magia, en los milagros cotidianos y en la capacidad de sorprenderme ante la maravilla de lo que me rodea. Mi niña interior sigue viva, y estas son sus fechas de gala.

6. Honrar el presente: la GRATITUD por quienes sí están.

Aunque pueda echar de menos a ciertas personas u otras épocas más felices… las personas que HOY tengo a mi alrededor merecen toda mi ALEGRÍA y ATENCIÓN. Me siento AGRADECIDA porque hoy están a mi lado y eso me hace sentir feliz.

 

Querido/a amigo/a… sí, yo también he vivido y he sufrido lo suficiente como para sentirme desesperanzada, dolida, cerrada, enfadada…, he podido comprobar los sinsabores de la Vida que tratan de llevarse con fuerza toda mi Fe y mi CONFIANZA. Tengo muchas razones para sentirme mal, pero también otras tantas para sentirme BIEN. Y en ellas quiero enfocarme. Es igual que sea Navidad, Semana Santa o Vacaciones de verano… 

Recordemos: no es lo que sucede, sino lo que yo elijo colocar en mi mente ante lo que sucede.

En Navidad, yo sigo eligiendo buscar en mi mundo todas aquellas razones para sentirme BIEN… ¿y tú?

¡¡Mis mejores deseos!!

 

La pareja perfecta

La pareja perfecta

La pareja perfecta

Sentados en la plaza del pueblo, dos viejos amigos conversan mientras observan a varias parejas sentadas en el césped.

– Entonces, ¿Nunca pensaste en casarte? – preguntó el primero

– Lo pensé, pero nunca llegué a casarme – respondió el segundo -. Cuando era joven me decidí a buscar a la mujer perfecta.

Tras esgrimir una leve mueca, el hombre continuó diciendo:

– Cuanto fui a las costas encontré a la mujer más bella que jamás había visto, pero no conocía de las cosas materiales de la vida ni era muy espiritual. Cuando fui a lo más alto de la montaña, conocí a una mujer muy bonita y con un intenso interés por espiritual, pero no le daba importancia a las cosas materiales o lo que ocurría en el mundo. 

Seguí andando y llegué a una ciudad, donde tropecé con una mujer muy linda y rica, pero no se preocupaba del aspecto espiritual. Al llegar a las praderas hallé a una mujer que conocía el reino de la materia y el del espíritu, pero no era bonita. Seguí buscando y en uno de mis viajes tuve la oportunidad de cenar en la casa de una joven bonita, espiritual, y conocedora de la realidad material. Era la mujer perfecta.

Se produjo un breve silencio que permitió escuchar el suspiro de aquel hombre.

– ¿Y por qué no te casaste con ella? – Le preguntó el amigo

– ¡Ah, querido amigo mío! Lamentablemente ella también quería un hombre perfecto.

Sí, ya todos sabemos que la pareja perfecta no existe, pero en el fondo muchas personas siguen “suspirando por encontrarla”. Los cuentos de hadas, el cine, las novelas románticas y otras cuestiones han hecho mella en nuestro inconsciente sin darnos cuenta, haciéndonos mucho más daño del que pensamos. 

Lo verdaderamente sorprendente es que si preguntáramos a muchas de estas personas sobre esa “pareja perfecta”… ni siquiera serían capaces de “definirla”, o no sabrían describir cómo sería exactamente esa perfección que anhelan…
¿Te has preguntado alguna vez cómo te gustaría que fuera esa persona con la que compartir? ¿Te has planteado qué tipo de pareja te gustaría construir?

Te recomiendo que hagas lo siguiente:

LO IMPORTANTE.
Coge papel y boli y comienza a materializar en tu mente esa relación que buscas. Deja de idealizar y soñar…, piensa en una persona REAL y escribe aquellas características que a ti te gustaría encontrar porque son verdaderamente IMPORTANTES para ti. Quizá no sean más de 5 o 6 cosas imprescindibles. Son aspectos que tú sabes que si no existen en esa persona, jamás podrías estar con ella.

LO SECUNDARIO.
Después alarga tu lista con detalles que pudieran ayudarte a identificar a esa persona, pero siendo consciente de que podrías prescindir de ellos si no estuvieran.

Y sobre todo, sé consciente de que habrá aspectos que no te van a gustar, eso SIEMPRE va a ocurrir con cada persona que conozcas. Es un factor que no puedes controlar, sino sólo aceptar. Por supuesto, JAMÁS aceptes comportamientos de nadie que te hagan perder tus valores principales, tu autoestima, tu poder personal y tu independencia.

LA RELACIÓN.
Piensa qué tipo de relación deseas construir: cómo sería el día a día…, qué cosas quieres compartir y cuáles no…, si deseas convivencia o no…, “descansos” frecuentes…, hijos.
Reflexiona sobre tus necesidades y lo que a ti y únicamente a ti te encajaría como “anillo al dedo”. Aunque no lo creas, la horma de tu zapato existe, pero has de tener claro lo que quieres para poder encontrarlo. Por otro lado, ten en cuenta que una relación no «aparece», sino que tú contribuirás a CREARLA junto con la otra persona.

TU PERSONA.
Y aquí llegamos al quid de la cuestión. Muy pocas personas son capaces de llegar a este punto. Es muy bonito desear y querer una pareja ideal… pero ¿y tú? ¿Eres la pareja perfecta? Recuerda que, como en cualquier otro aspecto de la vida, nada podrá llegar a ti si no estás vibrando en la misma frecuencia.

Bien, ahora tienes claro qué tipo de persona deseas y qué clase de relación quieres construir con ella… ¿Eres dign@ de esa persona que imaginas? ¿Los aspectos que estás “pidiendo” en ella ya los has desarrollado tú? ¿Qué tienes para ofrecerla? ¿Por qué esa persona que deseas querría amarte a ti?
Es muy importante que seas consciente de esta cuestión. Si no ERES abundante, jamás podrás lograr la abundancia, si no te SIENTES sano, será muy difícil que alcances la salud plena. Del mismo modo, si tú no ERES la “pareja perfecta”… ella jamás podrá llegar a ti.

Mi abrazo infinito,

 

Más allá de la enfermedad – Dolor Lumbar

Más allá de la enfermedad - Dolor Lumbar

Más allá de la enfermedad - Dolor Lumbar

La zona lumbar se sitúa en la parte baja de la espalda sirviendo de SOSTÉN a multitud de estructuras superiores. Cuando hablamos de las cuestiones mentales-emocionales asociadas con esta zona, no podría ser de otra manera: hay algo en nuestra vida que “no nos sostiene”, creemos que no tenemos en qué o en quién apoyarnos y, en consecuencia, sentimos gran INSEGURIDAD. Ampliemos esta información.

Posibles causas mentales – emocionales asociadas:

– Problemas con respecto al dinero o a los bienes materiales. No “tienes suficiente” o tienes miedo a perderlo.
Miedo de perder afectos/personas. Te sientes insatisfecho emocionalmente.
Inseguridad personal: no te sientes capaz de hacer algo: “nunca lo conseguiré”.
– Das mucha importancia a lo que los demás opinen de ti.
– Te sientes impotente ante algún acontecimiento sobre el que no encuentras solución y tienes que “soportar”.
– Sientes falta de apoyo por parte de la vida, de las personas, etc.
– Sientes demasiadas cargas económicas, familiares o emocionales.
Miedo y resistencia al cambio. Tienes que cambiar en algún aspecto pero estás demasiado apegado a tus rutinas, ideas y formas antiguas de pensar.

Problemas en los DISCOS lumbares revelan excesiva presión hacia ti mismo, ya que intentas hacer cosas para que te acepten y te amen.
CIATICA: Sientes la necesidad de una transformación drástica y profunda en tu visión del mundo y de tu estilo de vida. Sientes la necesidad de liberarte y dejarte ir…

Algunas pautas para el cambio:

– Acepta que la responsabilidad de tu vida es solo tuya. No culpes a los demás de tus problemas y dificultades. No exijas lo que no pueden darte, cada persona te apoyará a su manera.

– Expresa tus necesidades, los demás no pueden adivinarlas.

– Admite que tú mism@ eres capaz de sostenerte. Toma contacto con tu ser interior y comienza a ofrecerte lo que necesitas. La Vida no pondrá delante de ti ningún reto que no seas capaz de superar.

– Trabaja la CONFIANZA: hacia tu persona, hacia los demás, hacia la VIDA… todo ocurre por y para tu bien. La Vida siempre cuida de ti.

– Observa cuáles son aquellas ideas o hábitos que tienes miedo de cambiar. Ya es hora de que abandones las resistencias y aprendas a ser más flexible. La Vida cambia constantemente… ACEPTA lo que ocurre y observa qué es lo que tienes que cambiar. Luchar contra lo que ocurre y aferrarse al pasado (cosas, personas, ideas…), además de suponer un gasto de energía tremendo, puede que no te permita ver las soluciones ni los nuevos caminos que has de tomar…

Mi abrazo infinito,

 

¿Cómo puedes canalizar tu rabia?

¿Cómo puedes canalizar tu rabia?

¿Cómo puedes canalizar tu rabia?

Pues sí…, la rabia no es una emoción tan negativa como parece. Por el contrario, puede ser una emoción útil y beneficiosa si aprendemos a gestionarla.

En ocasiones, llega a nosotros después de haber estado algún tiempo tristes o quizás algo depresivos. Es buena señal y debemos permitirnos sentirla, ya que la tristeza es una emoción de indefensión y pérdida de poder. Pasar a experimentar una emoción de ira o rabia supone que hemos recuperado una cuota de ese poder perdido, por tanto, podemos considerar que hemos subido un “peldaño” en la escala emocional.

La ira también se manifiesta como respuesta a situaciones en las que queremos afirmarnos, bien porque hemos sufrido una injusticia, o porque nos sentimos atacados e inseguros y necesitamos defendernos.

Solemos reprimirla en muchas ocasiones en parte por la educación recibida (nos han enseñado que “tenemos que ser buen@s”), en parte por temor al rechazo de los demás si la expresamos. Sin embargo, reprimirla nos puede ocasionar multitud de síntomas y enfermedades físicas, pérdida de poder y el evitar realizar acciones concretas que incrementarían nuestro bienestar.
En el otro extremo, expresarla de manera inadecuada nos puede ocasionar un tremendo malestar, situaciones agresivas e indeseadas, y de las cuales puede que nos arrepintamos una vez que ha llegado la calma y ya somos capaces de racionalizar lo que ha ocurrido.

De cualquier manera, es una emoción que implica ACCIÓN. Y debemos considerarla beneficiosa cuando nos lleva en la dirección correcta.

Bien, y ¿cuál es esa dirección? ¿Cómo gestionarla de manera correcta sin reprimirla y/o sin que se nos “vaya de las manos”?

Pautas a seguir:

Toma un descanso.
Inmersos en la rabia no podemos pensar de manera óptima. Por tanto, intenta no conversar con nadie en este estado. Tómate el tiempo que necesites para realizar esa llamada, ese encuentro, etc. Si te ha surgido en medio de un diálogo lo mejor que puedes hacer es utilizar una excusa y marcharte durante un rato (ve al baño, da un paseo…).

Muévete.
Si es posible lleva a cabo cualquier tipo de ejercicio cardiovascular: camina rápido, corre, etc. “Sudar” es una manera muy sana de canalizar esta energía.

Respira.
La rabia hace que nuestra respiración sea más rápida, agitada y se concentre en la parte superior del árbol respiratorio. Cambiando la respiración de manera consciente, podemos cambiar nuestro estado mental – emocional. Lleva a cabo unas cuantas respiraciones diafragmáticas llevando tu atención al abdomen, a la entrada y salida de aire…

Escribe.
Racionaliza el objeto de tu ira: ¿Qué o quién te molesta tanto y por qué? ¿Qué crees que han podido “hacerte” que puede quitarte tu poder? ¿Qué parte de ti se siente amenazada? ¿Qué es eso que te causa tanta impotencia?

Ten en cuenta que NADIE puede robarte tu paz mental si tú no lo permites. La rabia, como cualquier otra emoción, ha surgido de ti… sólo tú la has puesto “ahí”. Piensa que las situaciones y las personas quizá no sean como tú quieres que sean, sino que SON COMO SON. Si analizas los motivos que te han llevado a sentir esa rabia, sabrás lo que tienes que hacer en consecuencia: trabajarte la ACEPTACIÓN (de una situación, de una persona concreta), poner LÍMITES en tus relaciones y pensar más en ti y en tus necesidades (personales, laborales), etc.

Haz lo que tengas que hacer, pero siempre después de que la rabia haya sido canalizada y racionalizada. Y sobre todo… ¡¡jamás la reprimas!! SIÉNTELA y profundiza en ella, ya que, como ves, es una emoción que puedes aprovechar para saber qué hay dentro de ti, conocerte mejor y sobre todo descubrir cuáles son las acciones has de llevar a cabo en busca de la paz que tanto anhelas.

Mi abrazo infinito,

 

Más allá de la enfermedad – Los mensajes de tu cuerpo

Más allá de la enfermedad - Los mensajes de tu cuerpo

Más allá de la enfermedad - Los mensajes de tu cuerpo

Después de 14 años en la práctica terapéutica hay una idea que cada vez tengo más clara: el ser humano es un TODO INDIVISIBLE.

En mi opinión (y no es una opinión “gratuita” sino basada en mi experiencia como terapeuta), la medicina que vivimos en la actualidad está basada en una concepción errónea del individuo. Considera al mismo como una “máquina biológica” digna de ser dividida en multitud de “piezas” diversas y variadas. Piezas que son susceptibles de ser estudiadas como si no formaran parte de un gran sistema armónico llamado cuerpo físico…, como si no formaran parte de un SER que se emociona, que piensa, que vive sus contrariedades al relacionarse con el mundo en el que se encuentra. Como si todas esas piezas funcionaran por sí solas sin ninguna clase de intervención divina y milagrosa…

Mis comienzos en el mundo de la Terapia fueron a través de la Nutrición y la Fisioterapia, combinando conocimientos sobre dietética, herbodietética y suplementación con tratamientos manuales diversos. Sin embargo, llegó un momento en el que todas estas herramientas se me quedaban pequeñas ante alteraciones y/o dolores que parecían no tener causa física ninguna (ni siquiera por parte de la medicina “oficial”). Por otro lado, consideraba que todas las herramientas de que disponía eran insuficientes para abordar el problema de fondo que intuía que existía en muchos casos: EL DOLOR DEL ALMA.

Posteriormente, en mis estudios de Psicología Transpersonal, llevé a cabo un trabajo fin de curso que titulé: “MÁS ALLÁ DE LA ENFERMEDAD”. En este documento quise hacer un estudio sobre las verdaderas causas de la enfermedad. Desde ese momento y hasta el día de hoy he ido comprobando como, efectivamente, casi todos los dolores y alteraciones físicas (por no decir todos), tienen una causa que se sitúa a otro nivel mucho más sutil.

Y esto ocurre como consecuencia de nuestra ineptitud a la hora de gestionar nuestros pensamientos y, sobre todo, NUESTRAS EMOCIONES. En el colegio no existe ninguna asignatura del tipo “Gestión de las emociones”, “Inteligencia emocional” o similar. Vivimos como “elefantes en una cacharrería” en una sociedad patriarcal en la que lo racional impera sobre lo emocional. Llevamos las emociones a cuestas, sin saber qué hacer con ellas ni dónde colocarlas… hasta que las pobres, mareadas y perdidas, terminan por instalarse en nuestro cuerpo físico como un reclamo…, un grito sordo que pide atención, algunas veces de forma tenue… otras de forma “salvaje” que puede “llevarnos por delante” si las cosas se ponen demasiado feas.

Tenemos miedo a enfermar porque desconocemos nuestro cuerpo y su sabiduría. Vivimos una profunda desconexión, alejados de los mensajes que nos envía. Nuestro cuerpo va por un lado y “nosotros” por otro… Sólo podemos TEMER aquello que desconocemos.

En un mundo que necesita VER para CREER…, que necesita comprobar científicamente sus verdades para aceptarlas como tales… En un mundo dependiente del proceso: “dame-pastillote-que-acabo-rápido-con-esto y olvido mi parte de responsabilidad en lo que me sucede”… los seres humanos seguimos enfermándonos y lo hacemos cada vez más.

Y para terminar…, sólo una recomendación: cuando pretendas acercarte a cualquier información sobre psicosomática o metamedicina, hazlo con la mente abierta y la mayor de las sinceridades. Se trata de llevar a la luz de tu conciencia todo lo que has tratado de reprimir… Si verdaderamente quieres sanar, es hora de que ejerzas tu parte de RESPONSABILIDAD.

Mi abrazo infinito,

 

 

¿He perdido mi tiempo?

¿He perdido mi tiempo?

¿He perdido mi tiempo?

«Me he equivocado»… «qué mal lo he hecho»… «no me di cuenta»… «si pudiera rectificar»…… ¡DETENTE un momento!

Da igual la edad que tengas. Estás AQUÍ y AHORA, respiras y la sangre sigue corriendo por tus venas. No puedes cambiar el pasado pero SÍ construir un futuro sobre nuevas bases.

¿Piensas que es demasiado tarde? Míralo desde otro punto de vista: puedes tener 70 años y quedarte 20 años de vida. O puedes tener 30 y quedarte 5 por vivir… nunca podrás saberlo… ¿Quién te dijo que tienes que avanzar a un ritmo determinado? ¿Dónde está escrito que con tal edad deberías haber conseguido tal o cual cosa, o que debes ir en busca de algo concreto?
Deja de compararte con los demás (si lo haces siempre saldrás perdiendo en algo). NO te dejes arrastrar por un Sistema que te dice cómo, cuándo y de qué manera construir tu vida.

El CAMINO de cada uno es un gran misterio, la Vida es todo un gran misterio en sí misma. Elige tus propósitos, esos que te LLENAN EL ALMA… ¡Esto es lo que verdaderamente importa! Piensa que todo lo que te ha ocurrido hasta este momento era necesario como aprendizaje para alcanzar los deseos de tu corazón.

Deja atrás el pasado, perdónate y rectifica de ahora en adelante. Confía en un plan mucho mayor y en tu propia sabiduría. Todo tiene un sentido…, es sólo que nuestro «yo pequeñito» es incapaz de verlo.

Fuerza y… ¡ADELANTE!

 

El asombroso poder de nuestras creencias

El asombroso poder de nuestras creencias

El asombroso poder de nuestras creencias

El psiquiatra J.Blake en su libro «El médico de la mente», nos cuenta un hecho insólito ocurrido en una cárcel estadounidense:

En 1997 se llevo a cabo un experimento con un preso condenado a muerte al que se le explicó que se había solicitado ejecutar la sentencia con un nuevo método indoloro. El preso, J.W.L. accedió, ya que el equipo médico le comunicó que únicamente sentiría cómo iría sumergiéndose en un sueño reparador.

Se le tumbó en una camilla dejando fuera los brazos y se le comunicó que le harían unas incisiones en las muñecas para que la sangre fuera cayendo lentamente en los recipientes. De esta forma, su cuerpo se desangraría lentamente y él entraría, a través de un dulce sopor, en la muerte.

Pero en realidad no se le hizo ningún corte. Arañaron sus muñecas de forma superficial y se hizo resbalar por sus manos un líquido viscoso y templado. El condenado fue poco a poco quedándose dormido. Y cuando el líquido en los recipientes alcanzó los 5 litros (cantidad de sangre aproximada que contiene el cuerpo humano), el preso murió.

Hace ya bastantes años que llegó a mis oídos el resultado de este experimento, pero me impactó tanto que aún sigo contándolo en muchos de mis cursos y talleres como una «prueba» irrefutable de que, verdaderamente, nuestras CREENCIAS pueden llevarnos a lo más grande y, por supuesto, también a la mayor auto-destrucción.

Si CREES que «no puedes», que «no eres capaz», que eso «no está hecho para ti», etc…. ASÍ SERÁ SIN DUDA.
La buena noticia es que puedes TRANSFORMAR tus creencias de limitación por otras de PODER y REALIZACIÓN.

No te dejes arrastrar por lo que ahora te cuentan, por lo que ahora ves, por lo que ahora sientes… ¡¡¡¡SIEMPRE PUEDES CAMBIAR y CREAR UNA NUEVA REALIDAD PARA TU VIDA!!!!

Fuerza y… ¡ADELANTE!

El camino hacia una sana autoestima

El camino hacia una sana autoestima

El camino hacia una sana autoestima

Aceptarse… quererse… son conceptos que se escuchan frecuentemente en el mundo terapéutico. Pero… ¿Sabemos en qué consiste verdaderamente ACEPTARSE? ¿Cómo se hace “eso”? ¿Puede uno levantarse un día de la cama y decir: “me quiero y me acepto” pase lo que pase y le pese a quien le pese?

Cierto es que uno jamás deja de conocerse. Y CONOCERSE es tener la posibilidad de aceptarse. Y aceptarse lleva implícito el QUERERSE. Cuando uno se quiere es capaz de vivir la vida que desea en armonía con su entorno, es capaz de poner límites sanos en sus relaciones, obedece a sus necesidades, es capaz de compartir desde la independencia y el desapego, reconoce que es un ser único e irrepetible que llega a este mundo con unos talentos y unos dones que nadie más expresará del mismo modo… Sí, la verdadera autoestima comienza con el AUTOCONOCIMIENTO y el reconocimiento de nuestros límites y potencialidades.

Es fácil (en ocasiones no tanto) ver cuáles son nuestras cualidades, pero no es tan sencillo descubrir nuestros límites y fallos, darnos cuenta de nuestro lado más oscuro, lo que en psicología se denomina “la sombra”: aspectos de nuestra personalidad que tratamos de “barrer bajo la alfombra” porque no nos gustan y/o nos avergüenzan.

A veces no es agradable mirarse de frente con sinceridad…, sin embargo, no existe otro modo de crecer y dar pasos hacia delante. Cuando “sabes”, cuando te “das cuenta” comienzas a pulir el DIAMANTE que en verdad eres. Solo desde este lugar de plena consciencia puedes comenzar a realizar cambios. Es el momento de disolver los automatismos y convertirlos en acciones elegidas y conscientes que te dirigen hacia tu verdadero SER y lo que deseas experimentar en tu vida.

Puedes ampliar información aquí

Fuerza y ¡ADELANTE!

Entrevista en canal 9 La Loma – La ley de la Atracción

Entrevista en canal 9 La Loma - La ley de la Atracción

Entrevista en canal 9 La Loma - La ley de la Atracción

Querid@s amig@s,

Quiero compartir con vosotr@s la entrevista que me hicieron recientemente en un canal regional de Andalucía sobre la LEY DE LA ATRACCIÓN. Si os interesa el tema y queréis conocer algo más os invito a escucharla.

Desde aquí mi agradecimiento a Canal 9 La Loma y su equipo, a Alfonso Salido Zambrana (organizador del evento) y a todas las personas que acudieron a la conferencia el día después de la entrevista. Fue un verdadero placer compartir con todos vosotros.

Un abrazo infinito,

terapia_nuevo02

www.dianacalvo.com

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