Diana Calvo Vinssac – Psicoterapia transpersonal – UCDM – Hipnoterapia – Coaching

Transforma tu vida con E.F.T.

Transforma tu vida con E F T

Transforma tu vida con E F T

“La causa de todas las emociones negativas es un desequilibrio en el sistema energético corporal”. Gary Craig.

Al igual que la sangre circula por nuestro organismo a través de los vasos sanguíneos, del mismo modo circula nuestra energía o CHI a través de unos canales energéticos llamados meridianos, estudiados por la medicina china desde hace milenios, y tratados a través de distintas técnicas como la acupuntura.

Cuando experimentamos un suceso que nos ocasiona dolor emocional, nuestro sistema energético queda bloqueado por unos instantes y, aunque más tarde la energía vuelve a fluir, ese dolor deja una especie de “marca” o “señal” que permanece a lo largo del tiempo.

Cualquier recuerdo consciente o inconsciente de aquel suceso, origina en el presente las mismas emociones negativas que acontecieron con aquella experiencia.  Son emociones que han quedado estancadas.

Con E.F.T. (Emotional Freedom Techniques – Técnicas para la Liberación Emocional), llevamos a cabo un protocolo llamado TAPPING que consiste en realizar una digitopuntura (“golpecitos”) en distintos puntos de algunos meridianos energéticos, mientras permanecemos enfocados en las emociones negativas que queremos disolver. El resultado es el restablecimiento del flujo energético que había quedado estancado y la liberación de la emoción asociada. Podemos seguir recordando la experiencia, vivir sucesos similares en el presente, pero la diferencia es que ya no despierta en nosotros aquellas emociones negativas.

¿En qué puede ayudarte?

  • Recuerdos y estrés postraumático.
  • Miedos y fobias.
  • Adicciones y compulsiones.
  • Alivio de dolores crónicos y psicosomáticos.
  • Estados depresivos, ansiedad, estrés, tristeza, ira, culpabilidad…
  • Insomnio.
  • Inseguridad, timidez.
  • Mejora del rendimiento laboral y deportivo.
  • Mejora de la autoimagen y autoestima.
  • Mejora de las relaciones.
  • Recuperación del poder personal.

Sin duda, es una gran herramienta que puede facilitarnos el camino hacia un mayor bienestar… ¿A qué esperas para probarla?

Mi abrazo infinito,

Cuando nos olvidamos de sentir…

Cuando nos olvidamos de sentir...

Cuando nos olvidamos de sentir...

Piensa y responde sinceramente a la siguiente pregunta: ¿Cuándo fue la última vez que te dedicaste a SENTIR?

Posiblemente, tu primera respuesta ante esta pregunta es “hoy mismo”, o “ayer”… pero presta atención y vuelve a leer la pregunta. ¿De verdad te tomas el tiempo para sentir?

Sinceramente… en mi caso, que soy una mujer sensible y “sentida”… a veces no me tomo el tiempo de sentir. Y eso que estoy acostumbrada a manejarme con mis emociones y a gestionarlas… Y sí, a menudo emprendo la “huida” porque, o bien no tengo tiempo material, o bien me da pereza sentirme “mal” y busco caminos alternativos (pensamientos positivos) para continuar con mi día sin que esas emociones me interfieran nada más que lo justo.

Y esto es lo que solemos hacer tod@s con mayor frecuencia.

Hasta que llega un día en el que las emociones te “atrapan” y se llevan consigo toda la fuerza y la energía que has empleado en ignorarlas. Y entonces llega el momento… ¡toca SENTIR!

Cuando le pido a un paciente que se centre en lo que siente, lo primero que hace es RACIONALIZAR la emoción. Ante la pregunta… ¿qué sientes?, la respuesta suele ser una explicación de algo que le gustaría hacer o decir, una interpretación determinada, incluso una justificación, frases tremendamente elaboradas, etc.

Casi siempre es necesario volver a hacer la pregunta… “ya, pero ¿y eso cómo te hace sentir”?… ¿y dónde lo sientes? ¿Lo puedes describir con una única palabra, una sensación, un color?… Las emociones se sienten SIEMPRE en el CUERPO, no se piensan con la MENTE. Incluso a veces no hace falta que sepamos cómo se llama la emoción de la que se trata, pero sí sabemos dónde se sitúa, si es una sensación de ahogo, de presión, de calor. Y sólo entonces, cuando prestamos la debida atención podemos definir lo que sentimos: angustia, tristeza, pena, miedo, etc.

¿Por qué es necesario sentir?

Vivimos tanto tiempo en nuestra mente que nos olvidamos de que tenemos un cuerpo. Y es aquí donde “viven” nuestras emociones. Huir de ellas no hará que desaparezcan, por el contrario, pasarán a quedarse “enquistadas”, obstaculizando el flujo de energía… lo que más tarde se traducirá en un síntoma físico o mental. El cuerpo llama nuestra ATENCIÓN, a través de las EMOCIONES, pero estamos tan invadidos por la racionalidad, con toda nuestra energía centrada en la mente… que solamente prestamos atención a nuestro cuerpo cuando se enferma, cuando nos duele, cuando nos “grita”. Y entonces la respuesta rápida es buscar la “pastilla milagrosa”.

De esta forma pasamos la vida llenando la “mochila” de asuntos sin resolver. Más tarde, en el camino hacia nuestra madurez, decimos que tenemos “achaques” o que es “cosa de la edad” sufrir Alzheimer o cualquier tipo de enfermedad … cuando envejecer NO tendría que ser sinónimo de ESTAR ENFERMO. Y sí, tod@s tenemos que morir pero ¿por qué no hacerlo en plenas facultades físicas y mentales? ¿Por qué no hacerlo con consciencia? ¿Por qué no hacerlo con verdadera DIGNIDAD?

¿Y qué podemos hacer?

Te recomiendo que busques un par de horas semanales sólo para ti.

Lleva a cabo un recorrido de los momentos más difíciles de la semana, sobre todo aquellos en los que experimentaste estallidos emocionales que no pudiste resolver al momento.

Vuelve a situarte en ese instante y RE-VIVE las sensaciones. Ahora deja de “protestar” y sólo presta atención a tu cuerpo. Recuerda las preguntas: ¿Dónde lo sientes? ¿Qué sensación tienes? ¿Qué temperatura? ¿Qué color? ¿Qué forma? ¿Llega algún recuerdo? La intención es darle la debida atención a esa emoción… la que está debajo de todos tus “bla, bla, bla” mentales.

Una vez localizada… SIÉNTELA… con toda la intensidad de la que seas capaz. Llora, enfádate, muévete, salta, deja que tu cuerpo se retuerza y se EXPRESE como le dé la gana hacerlo. Suelta, suelta, suelta… quédate y observa.

Pasados unos minutos, notarás que la emoción se va calmando, la intensidad va disminuyendo y poco a poco desaparece… Si observas otra emoción distinta, vuelve a repetir el proceso.

Te darás cuenta de que tu cuerpo está mucho más suelto, relajado…, y un sentimiento de PAZ comenzará a brotar… la emoción ha sido liberada. Será entonces el momento idóneo de utilizar tu mente y pasar a COMPRENDER el por qué de esa emoción: ¿Qué es lo que la origina? ¿Qué podrías hacer para solucionarlo? ¿Qué necesitas cambiar en ti o en tu vida? ¿Puedes hacerlo a solas o quizá necesitas ayuda?

Elabora una SOLUCIÓN y pasa a la ACCIÓN.

Realizar este proceso a menudo te mantendrá “al día”…, dejarás de acumular asuntos y más asuntos, tu energía fluirá libremente y eso se traducirá en un mayor BIENESTAR.

Y…. ¿no es eso lo que constantemente buscamos?

Mi abrazo infinito,

 

El lenguaje de los colores – Parte 3

El lenguaje de los colores - Parte 3

El lenguaje de los colores - Parte 3

Puedes leer aquí la primera parte y aquí la segunda.

COLOR VIOLETA

Es el color que se corresponde con la Glándula Pineal, órgano del tamaño de un guisante que segrega melatonina y serotonina, hormonas relacionadas con el reloj biológico y el bienestar.

En su aspecto positivo es el color más elevado en la escala de vibración. Contribuye al desarrollo de la creatividad y a mantener el equilibrio (mezcla del rojo y el azul, masculino y femenino). Sirve para transmutar la energía negativa y las situaciones dolorosas. Ayuda a elevar la autoestima.

En su aspecto negativo se manifiesta en forma de orgullo y egocentrismo, sensación de superioridad, fanatismo, inseguridad y autodestrucción.

Es ideal para dormitorios, lugares de descanso, relajación y meditación.

COLOR ROSA

Positivo: en menor escala que el rojo es un tono fuerte, poderoso, energético y de vibraciones positivas. Detiene la tendencia a los malos pensamientos, suaviza los deseos negativos, envuelve el hogar con un halo de afecto y promueve el buen entendimiento amoroso y afectivo. Es un gran armonizador y purificador. Libera la inquietud y calma el desasosiego. Es ideal para los cuartos de los adolescentes o para las habitaciones de matrimonio. Brinda bienestar y alegría.

Negativo: tener cuidado en su utilización ante personas excesivamente sentimentales y sensibles, con baja autoestima o poco determinantes.

COLOR GRIS

En su aspecto positivo, el color gris está relacionado con la inteligencia. Es el color de la «materia gris» (tejido del cerebro), y el pelo canoso en la vejez se asocia con la sabiduría y la experiencia. El matiz plateado se relaciona con la luna, lo femenino y mágico. También con el dinero y las posesiones.  Al ser mezcla del blanco y negro puede aportarnos calma y equilibrio.

En su aspecto más negativo, asociamos al gris con la excesiva neutralidad y lo poco interesante. Es un tono apagado, el color de las cenizas y del cielo cuando va a llover. Una «zona gris» nos llena de incertidumbre e indecisión.

Es un color que se ha puesto «de moda» en la decoración de paredes. En muchas ocasiones lo recomiendo como color neutro cuando en una gran sala se juntan dos o más cuadrantes que necesitan tratamientos o curas feng shui distintas, aportando el color con toques en las tapicerías y objetos decorativos.

COLOR MARRÓN

No solemos dar importancia a este color ya que siempre parece estar ahí con el mobiliario que tenemos en casa, los suelos de madera, incluso los complementos como bolsos y zapatos. Sin embargo y en su aspecto positivo, el marrón está relacionado con lo sólido y tranquilizador, con la estabilidad, la perseverancia y el trabajo. Es el color de lo práctico y del sentido común. Se recomienda el marrón en caso de sentirse disperso ya que nos ayuda a enraizarnos. También nos ayuda a protegernos ante influencias externas no deseadas.

En exceso, el marrón puede volvernos aburridos, rígidos, conservadores, temerosos de los cambios y de todo aquello que sea nuevo y desconocido.

Como veis todos los colores son duales (como la vida misma), y tan perjudicial puede ser omitir demasiado tiempo cualquier color como rodearnos en exceso de alguno de ellos.

¡¡¡¡Un abrazo de colores!!!!

El lenguaje de los colores – Parte 2

El lenguaje de los colores – Parte 2

El lenguaje de los colores – Parte 2

Puedes leer la primera parte aquí

COLOR NARANJA

En su parte positiva, es tónico y está asociado a la juventud y la vitalidad. Los alimentos color naranja favorecen la digestión y absorción de nutrientes. A nivel mental  y emocional revitaliza y aumenta la energía, está asociado con el pensamiento positivo, la expansión y la apertura.

Un exceso de naranja puede propiciar un carácter indulgente con uno mismo, pereza, dependencia y superficialidad. Es un color fuerte y ha de usarse con moderación.

Al igual que el rojo lo usaremos en pequeños toques o en una sola pared.

COLOR AMARILLO

Es el color asociado al plexo solar, lugar donde se encuentran los órganos abdominales, por tanto, el color amarillo favorece los procesos de digestión. Es el color que más se asemeja a la luz solar por lo que también tendrá efectos reconstituyentes. Está asociado al intelecto, favorece la concentración, la atención y la inspiración, así como la agudeza visual. Por otro lado se asocia al poder al ser el color del dinero (el oro), por tanto, será beneficioso para la baja autoestima.

En su aspecto negativo, deberíamos evitarlo en caso de estrés o dificultad para dormir o relajarse. En exceso puede convertirnos en críticos, con tendencia a discutir, dogmáticos, evasivos e inquietos. En nuestra cultura está asociado con atributos negativos como la «prensa amarilla»o la mala suerte en los artistas, el papel amarillea cuando envejece y el tono amarillento en la piel sugiere enfermedad.

No utilizar el amarillo dentro de armarios y cajones ni en una habitación para la meditación.

COLOR VERDE

Positivo: representa la fuerza de la naturaleza, es un color que tranquiliza y apacigua, relacionado con el crecimiento y la renovación. Genera serenidad a quienes padecen desórdenes físicos y equilibra la psiquis. Neutraliza las corrientes telúricas y armoniza el ambiente hogareño. Es ideal para los cuartos de estudio, bibliotecas y para los cuartos de los niños, ya que protege contra los terrores nocturnos. Restablece la energía en personas con trastornos del sueño o con padecimientos oníricos. También es bueno para afecciones intestinales, estomacales, biliares, hepáticas, digestivas en general y ováricas.

Es un color favorable para el cuarto de baño, así como en cortinas, alfombras o cuadros.

En su aspecto negativo se puede asociar a la inmadurez, la envidia y el resentimiento.

No utilizar en aquellos lugares donde el crecimiento no es deseable, por ejemplo con pacientes de cáncer. Tampoco en vehículos en movimiento.

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El lenguaje de los colores – Parte 1

El lenguaje de los colores - Parte 1

El lenguaje de los colores - Parte 1

El espectro de luz visible se manifiesta a través de los colores. Cada uno de ellos tiene una longitud de onda o frecuencia distinta que afecta directamente a nuestro nivel de bienestar. Inconscientemente, nos expresamos a través del color cuando nos vestimos cada día y con los colores que hemos elegido al decorar nuestro hogar. En muchas ocasiones, nos sentimos atraídos hacia los colores que necesitamos para corregir posibles desequilibrios energéticos.

Todos tienen su parte «positiva» y su parte «negativa» según su presencia en nuestras vidas. Es decir, debemos prestar atención:

  • A la ausencia total de algún color, ya sea por rechazo directo (odio el color «tal»), olvido (curiosamente no tengo nada del color «cual»).
  • Cuando existe un color en exceso (constantemente siempre te llaman la atención un color o dos).

En ambos casos puede existir un desequilibrio energético. Conocer el significado de los colores, puede darte pistas sobre aquello que puedas estar rechazando o necesitando.

Hoy comenzaremos con 4 colores: rojo, blanco, negro y azul.

COLOR ROJO

En su aspecto positivo, es el gran estimulante de los sentidos, el gran energético de la naturaleza, el fuego por excelencia. Se recomienda para las personas tímidas, débiles, inseguras, depresivas, melancólicas o con problemas físicos como anemia, falta de energía, mala circulación, presión arterial baja, catarros y resfriados. Puede ser bueno colocarlo en el dormitorio de una pareja en pequeños toques, pues es afrodisíaco y estimula la pasión, la sensualidad y la afectividad.

Negativo: hay que tener cuidado y no sobrecargar los ambientes con este color, ya que al ser tan excitante puede afectar a aquellas personas que ya de por sí sean activas, hipertensas, etc. En exceso puede generar violencia, discusiones. Las personas con exceso de rojo pueden ser agresivas, impacientes y egocéntricas.

Lo ideal es utilizarlo en pequeños toques como en una sola pared, una alfombra, tapicería, cojines u objetos decorativos. No utilizar en lugares de descanso ni en zonas cuyas actividades estén relacionadas con la psicología o psiquiatría.

COLOR BLANCO

En su aspecto positivo, el blanco confiere luz y aumenta la actividad orgánica, tiene poder sanador, desinfectante y bactericida. Atrae la pureza y la luz, dando una carga adicional de energía y brillo. Hace que todo lo demás resalte, nada se puede ocultar cuando está rodeado por el blanco. Es un color positivo para una entrevista de trabajo, ya que muestra que no hay nada que ocultar.

En su aspecto negativo, utilizado en exceso simboliza la nada, lo que no tiene vida. Signo de desolación y baja energía. Por eso si se utiliza para la pared es bueno “cortarlo” con unas gotas de otro tono. El blanco en exceso puede resultar frío, duro e implacable, y es necesario compensarlo con toques de color.

Los ambientes de blanco no deben iluminarse mucho, ya que se multiplica el efecto. No se debe utilizar en climas fríos, en los lugares donde la gente no se conoce, en salas de estudiantes, salas de espera y dormitorios infantiles.

COLOR NEGRO

En su aspecto positivo el negro induce al sueño. Por otro lado está asociado a la magia y lo misterioso. Se asocia con el poder, la discreción y la elegancia.

Negativo: su uso debe ser medido. Se relaciona con el dolor, el luto y la muerte. Es el color de la castidad y la viudez, por tanto, marca la soledad. Es un color absorbente tanto para lo bueno como para lo malo. Lo podemos utilizar en lugares con mucha luz, a través de objetos de decoración, en pequeños toques.

No utilizar en sábanas ya que absorbe la energía vital y debilita. Tampoco en habitaciones infantiles, en espacios de curación, cuando es necesaria la comunicación, y en áreas de lectura.

COLOR AZUL

Positivo: posee una vibración calmante y, a la vez, estimulante. Se recomienda para personas tensas, alteradas y nerviosas o con estrés. También está indicado en caso de fiebre, laringitis, cortes, picaduras y quemaduras, problemas menstruales, migraña y enfermedades infantiles como sarampión, paperas y dentición. Promueve la felicidad y la independencia, está indicado en dormitorios, sitios de descanso o meditación.

El color azul está asociado a la garganta. Si tienes dificultad para expresar tu opinión o te cuesta hacerte escuchar, hablar en público, etc., el azul puede ayudarte.

En exceso puede provocar aislamiento y frialdad. Las personas con exceso de azul pueden llegar a ser persuasivas pudiendo llegar a convertirse en manipuladoras. Las personas «azules» pueden sembrar la discordiay provocar discusiones sin ser conscientes de ello.

No utilizar en espacios que necesiten ser alegres o agitados (salones, cocinas), en lugares fríos, zonas de comer y pasillos de uso general.

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El gran placer de sentirse útil

El gran placer de sentirse útil

El gran placer de sentirse útil

Hace un par de días charlaba con un amigo sobre lo que significa para mí ser Terapeuta. No será la primera ni la última persona que me plantea la pregunta típica al respecto: “Te quedarás agotada, ¿verdad?”.

Puede ser que contemplando el asunto desde fuera, pareciera que el paciente siempre llega a la consulta para quitarse “algo” de encima (y no precisamente muy positivo), y que el terapeuta cual esponja absorbe todo ese “mal” llevándoselo consigo a casa.

Si en verdad esto fuera así siempre, no existirían los terapeutas de ningún tipo, o seríamos algo así como zombis que caminan por la vida sintiéndose totalmente desgraciados en la incapacidad de despegarse de las “porquerías” que vienen a dejar a nuestras consultas.

Cierto es que hay un pequeño porcentaje de pacientes que pretenden utilizarte como el “cubo de basura” de turno. Es decir, que sólo pretenden soltar su desgracia sin ninguna intención por su parte de ponerse a trabajar en sí mismos y sin pretensión de cambio alguno. Son las grandes víctimas de la vida. Todos los terapeutas tenemos algún paciente de este estilo, a los que sabemos localizar fácilmente y con los que simplemente hemos de dedicarnos a practicar el respeto y la aceptación plena…

Por suerte, un porcentaje infinitamente mayor incluye a esas personas que confían en tu preparación y experiencia para dejarse asesorar en este camino que es la vida. Incluso puedo constatar que en muchas ocasiones mis pacientes han sido de igual modo grandes terapeutas para mí.

Cuántas veces un día gris se ha convertido en un gran arco iris al sentir que alguien ha vuelto a sonreír tras una sesión terapéutica.

Cuántas veces he “resucitado” al sentir el abrazo sincero y agradecido.

Cuántas veces he sentido al finalizar la jornada esa sonrisa interna, ese sentimiento de plenitud que sólo se puede experimentar cuando has podido contribuir de alguna forma a que alguien sea un poquito… solo un poquito más feliz.

Si es cierto que todos somos UNO,… si es cierto que todos formamos parte de este gran Universo que se manifiesta en cada uno de nosotros de forma única… puedo asegurar que ayudar a otro, definitivamente es AYUDARSE A UNO MISMO.

Sólo puedo decir que para mí es un gran HONOR hacer lo que hago, y de hecho te invito a que lo pruebes. Intenta mirar a tu alrededor cada día, quizás un familiar, un amigo, un conocido, o incluso alguien ajeno totalmente a ti puede necesitar tu ayuda para algo que tú puedes ofrecer. No dejes pasar esa oportunidad de comprobar lo que supone este intercambio divino. Te aseguro que terminarás enamorándote del género humano…