Diana Calvo Vinssac – Psicoterapia transpersonal – UCDM – Hipnoterapia – Coaching

¡Cambia tus creencias con PSYCH-K®!

Podría definir a PSYCH-K® como una técnica que nos facilita el camino hacia nuestros propósitos.

Aunque creamos que las decisiones que tomamos en nuestra vida son totalmente conscientes, únicamente entre el 3 y el 5% lo son verdaderamente. El resto (95-97%) pertenece al vasto reino del subconsciente, lugar donde se sitúa esa parte desconocida de nuestra psique, y que es la verdadera responsable de nuestro comportamiento y, por tanto, de nuestras decisiones vitales.

La vida que estamos experimentando en cualquiera de sus aspectos está directamente condicionada por nuestras creencias. Éstas se estructuran en los primeros años de nuestra vida (incluyendo el período intrauterino), y establecen lo que somos, cómo nos sentimos y el mundo en el que nos desenvolvemos. Como hemos visto, la gran mayoría son inconscientes…

Así que por más que deseemos y trabajemos con la totalidad de nuestra mente consciente en la persecución de un objetivo, si existen creencias subconscientes que se oponen al mismo… el resultado siempre será el que probablemente ya conozcas: la repetición constante e indeseada del mismo fenómeno de fracaso y auto sabotaje.

Este es uno de los motivos por el que los pensamientos positivos, por sí solos, no puede ser capaces de transformar nuestras vidas. Tampoco la acción resulta eficaz si nuestra mente consciente tiene una información que no es coherente con lo que se encuentra en la mente subconsciente.

¡¡¡Y es aquí donde actúa PSYCH-K®!!!

Con esta técnica somos capaces de crear un estado de cerebro integrado en el cual, los dos hemisferios de nuestro córtex cerebral se activan simultáneamente. Este estado nos permite instalar las creencias que deseamos adquirir y que nos facilitan esa coherencia que deseamos alcanzar para dirigirnos a nuestras metas de manera segura y eficaz.

¿En qué puede ayudarte?

  • Crear relaciones sanas a nivel sentimental, familiar y laboral.
  • Mejorar tu vida laboral y tus ingresos.
  • Trabaja sobre miedos y fobias: volar, hablar en público, etc.
  • Control de peso y adicciones.
  • Estados anímicos como ansiedad, estrés, tristeza, crisis, pérdidas, etc.
  • Elevar tu seguridad y autoestima.
  • Recuperar tu poder personal.
  • Aumentar tu nivel de energía y vitalidad.

¡No estás supeditado a tus creencias… puedes ELEGIRLAS!

Mi abrazo infinito,

¿Cómo puedo resolver mi ansiedad?

La ansiedad es esa emoción que nos hace huir hacia delante en busca de un «placer» que no encontramos en el momento presente.

En la imposibilidad de que el tiempo avance y nos lleve a ese lugar que buscamos absurdamente en un «futuro ideal«, tendemos a «parchear» nuestras necesidades presentes a través de comportamientos compulsivos: comida, bebida, tabaco, sexo, trabajo, deporte, etc.  Como es lógico, cualquier parche no es nada más que eso y, en consecuencia, lejos de calmar esa ansiedad, ésta puede ir en aumento ya que los motivos de su aparición siguen sin resolverse.

Bien, y ¿qué puedes hacer al respecto?

En primer lugar, no salgas corriendo. Por una vez deja de huir y de buscar compulsivamente ansiolíticos de «emergencia» y/o distractores que sigan adormeciendo tu conciencia. Aunque creas que te calman momentáneamente, la mayoría de ellos contribuirán a hacer que te sientas aún peor. El vacío se irá haciendo más grande con el paso del tiempo.

Toma consciencia. Saber reconocer una emoción es el primer paso para gestionarla. Observa: ¿Qué sientes exactamente? incomodidad, insatisfacción, miedo, falta de confianza…. desgrana la emoción y ponla en palabras. ¿Dónde la sientes? En el pecho, en el estómago, temblores, palpitaciones… repasa mentalmente todo tu cuerpo, sitúa la emoción y los síntomas relacionados.

Una vez que hayas tomado contacto plenamente contigo mism@, pregúntate cuál es el motivo real de esa incomodidad o insatisfacción:
– Puedes descubrir que la ansiedad estaba tapando otra emoción con la que no querías tomar contacto: tristeza, miedo, enfado… Si es así vuelve a tomar contacto con la «nueva» emoción y repite el proceso: ¿qué sientes exactamente, dónde lo sientes?
– Observa tu vida: ¿qué es lo que hay en ella que te ocasiona estas emociones? ¿de qué tratas de huir exactamente? ¿qué es lo que no te gusta de tu momento presente?
– Si pudieras cambiar algo, ¿qué sería? ¿cómo te gustaría que fuera tu vida? ¿qué es lo que necesitas realmente, qué es lo que te haría sentir bien? ¿hay algo que no te permites satisfacer? ¿por qué?
– Si te descubres queriendo cambiar algo que es imposible, la impotencia y la frustración no te llevarán muy lejos. Busca formas creativas de vivir el cambio y piensa que cualquier tipo de pérdida trae consigo la llegada de nuevas formas y caminos. Deja de luchar contra los acontecimientos y comienza a fluir con ellos hasta que la aceptación se haga presente. Piensa que el futuro será distinto pero puede ser aún mejor… recuerda que tú estás «al mando» y siempre puedes elegir. No eres una marioneta en manos del destino, toma acción y comienza a realizar los cambios oportunos.

Sea cual sea el origen de tu ansiedad, considérala bienvenida. Es el síntoma de que algo en tu vida no es como quisieras y será lo que te empuje a buscar otros caminos que te hagan sentir mejor.

La incomodidad del alma es lo que le lleva al ser humano a buscar nuevas formas de ampliar su consciencia y, por tanto, a seguir el camino de su inevitable crecimiento y evolución. Escúchate y comienza a sentir el reclamo y la libertad de un «nuevo YO» que pugna por salir a la superficie…

Fuerza y… ¡adelante!