Diana Calvo Vinssac – Psicoterapia transpersonal – UCDM – Hipnoterapia – Coaching

¿Por qué siempre me pasa lo mismo?

¿Por qué siempre me pasa lo mismo?

¿Por qué siempre me pasa lo mismo?

En ocasiones sentimos que en determinados ámbitos de nuestra vida parecen repetirse las mismas historias una y otra vez. Quizás los escenarios sean otros, las personas sean distintas, pero el resultado y/o la vivencia supuestamente “nueva” se asemeja a experiencias anteriormente vividas.

Es como en aquella película: “El día de la marmota”, en la que el protagonista volvía a vivir el mismo día una y otra vez sin posibilidad de escapatoria. Finalmente se dio cuenta de que el modo de escapar de la repetición era CAMBIAR sus actitudes y comportamientos frente a los acontecimientos. De esa forma pudo DESPERTAR A UN NUEVO DÍA y continuar con su vida.

Me encanta esta película porque refleja un aspecto que vivimos todos en alguna parcela de nuestra vida en algún momento de la misma. Parece que la historia se repite o hay un patrón que permanece constante: las historias sentimentales que vivimos son parecidas y/o terminan igual, vivimos experiencias parecidas en distintos lugares de trabajo, tenemos un patrón de subidas y bajadas monetarias que constantemente se repite, etc.

La cuestión es que obtenemos siempre el mismo resultado, y no es precisamente el que estamos buscando o deseamos. ¿Cómo escapar de nuestro particular “día de la marmota”?

– Primeramente analiza todas las situaciones de forma independiente de principio a fin (te recomiendo que las escribas). Presta especial atención a las similitudes entre las distintas historias. Ten en cuenta todos los detalles y no los descartes aunque en principio puedan parecen insignificantes.

– Presta atención a tu comportamiento en las distintas situaciones… ¿qué es aquello que siempre hiciste igual o dejaste de hacer? Piensa en la razón de tu actuación, ¿por qué actuaste así y no de otra manera?  Y puesto que tus acciones no te condujeron al lugar deseado… ¿Qué harías de forma distinta en el futuro?

– Revive los sentimientos, sensaciones y pensamientos que tuviste en las distintas situaciones. Te puede dar la pista de las creencias inconscientes que subyacen bajo el deseo consciente. Tu deseo real puede ser tener un mayor reconocimiento laboral, pero ahora recuerdas que aquella vez que te ofrecieron una oportunidad de ascenso, encontraste la forma de evadirla escondiéndola detrás de mil razones coherentes para ti en ese momento, que hoy reconoces como excusas. Por tanto, aunque tu deseo real puede ser ese reconocimiento, puede existir una creencia inconsciente de no merecimiento, miedo al fracaso, a la responsabilidad, al cambio, etc… Todo lo que atraes a tu vida es un fiel reflejo de lo que tú eres, piensas y sientes.

Sea cual sea la situación que crees que se repite en tu vida, ten por seguro que es un aprendizaje que aún no has llevado a cabo. No creo que exista la “mala suerte” ni la “casualidad” en este Baile Universal perfectamente orquestado. Tienes una lección que aprender y la vida te la presentará una y otra vez hasta que seas consciente del aprendizaje que encierra, hasta que tomes consciencia y te ATREVAS A DAR UN PASO MÁS…. De esta forma podrás pasar al siguiente nivel.

«Locura es hacer siempre lo mismo y esperar resultados distintos» Albert Einstein

¡Feliz despertar!

Si deseas ampliar la información, no te pierdas el siguiente vídeo:

¡¡No quiero estar triste!!

¡¡No quiero estar triste!!

¡¡No quiero estar triste!!

La tristeza, como cualquier otra emoción, es útil si sabemos comprender su significado. Nos han enseñado que estar tristes es “malo”, que no debemos sentirnos así y que tenemos que hacer cualquier cosa para abandonar ese estado. Sin embargo, huir de las emociones sólo hace que permanezcan por más tiempo y quizás que puedan terminar instaladas en nuestro cuerpo físico en forma de síntomas y enfermedades.

En pleno furor del “pensamiento positivo” nos olvidamos de sentir aquellas emociones que también llegan para decirnos y mostrarnos algo importante sobre nosotros.

 ¿De qué sirve estar triste? – te preguntas.

 La tristeza nos da la oportunidad de viajar a nuestro interior y conectar más fácilmente con el corazón. Inmersos en la tristeza nos sentimos más humanos, más empáticos y compasivos; conectamos con nuestra parte más sensible y vulnerable, que llama la atención sobre nuestras verdaderas necesidades:

  •  No huyas… ¡¡permítete SENTIR!! Navega hasta el fondo de la emoción y observa qué es lo que te está mostrando. Al principio puede ser incómodo, pero verás que si te propones sentir la emoción en su máximo grado, irá desapareciendo poco a poco.
  •  ¡¡Llora!! Si sientes ganas… hazlo, aunque no sepas por qué ni para qué. Acumulamos llantos pasados que no hemos drenado correctamente, bien porque no nos lo hemos permitido, bien porque ni siquiera hemos tenido tiempo. Llorar es francamente liberador y sanador. No permitas que las lágrimas no vertidas te llenen de amargura… ¡libéralas!
  •  Permítele el paso a la melancolía… ¿a quién o a qué cosas echas de menos? ¿Quizás una época más feliz, una persona, un estado mental o emocional concreto? Ser conscientes de lo que echamos de menos, de aquello que nos falta…, puede ser un aspecto movilizador para buscar eso mismo en el momento presente. En ocasiones no es la persona o cosa concreta lo que deseamos, sino el estado mental y emocional que su presencia nos ocasionaba. Busca aquello que te haga sentir de igual forma en el presente, con tus circunstancias actuales, con tu personalidad actual… ¡seguro que lo encuentras!
  •  Siente, conecta y libera la tristeza… pero ¡no te quedes enganchado a ella! La tristeza mantenida en el tiempo puede llevarte a un estado depresivo que encarcele tu vida y no te permita avanzar. No es sano huir de las emociones, pero tampoco lo es quedarse en ellas más tiempo del que es útil y necesario. Si ves que la emoción te desborda y no puedes hacerte cargo, busca ayuda profesional. Elige siempre seguir hacia delante, recupera tu poder y tu fuerza, recupera tu propósito y déjate ayudar si crees que lo necesitas.

Mi abrazo infinito,