Diana Calvo Vinssac – Psicoterapia transpersonal – UCDM – Hipnoterapia – Coaching

Psicogenealogía: no somos tan libres como creemos...

«El árbol genealógico es a la vez nuestra mayor trampa y nuestro tesoro más preciado» Marianne Costa

Trampa que lleva a traicionarnos a nosotros mismos por quedarnos apegados fielmente a contratos inconscientes. Tesoro que nos engendra y nos da la posibilidad de vivir desarrollando la conciencia.

Desde hace varias décadas la psicogenealogía o estudio del árbol genealógico ha sido un tema abordado en la psicoterapia. Freud fue el primero en resaltar la gran importancia y relevancia de los vínculos experimentados en la primera infancia con nuestros padres. Más tarde, Carl Jung se atrevió a ir más allá y propuso la existencia de un inconsciente colectivo en el que incluía al inconsciente familiar. Él mismo estudió su propio árbol genealógico.

Posteriormente, diversos psicólogos y terapeutas fueron aportando sus propias experiencias y estudios al respecto:  Ane Ancelin Schützenberger, J. Levy Moreno, Didier Dumas, Gregory Bateson, Virginia Satir, Fritz Perls, Milton Erickson, Carl Whitaker, Levi Moreno y Bert Hellinger. En la actualidad también son interesantes la visiones de Salomón Sellam, Christian Flèche, Jean Guillaume Salles y Enric Corbera. Estos últimos también trabajan con descodificación biológica o psicosomática.

Sin olvidar las aportaciones de Marianne Costa, Alejandro y Cristóbal Jodorowsky.

Pero no quiero que este artículo se convierta en un listado de nombres o en una investigación bibliográfica al respecto. Mi intención es arrojar un poco de luz sobre la importancia de estudiar nuestro «inconsciente familiar» y los beneficios que nos puede aportar este estudio en nuestras vidas.

La psicogenealogía parte de la premisa de que determinados comportamientos inconscientes se transmiten de generación en generación e impiden al sujeto autorrealizarse, por lo que para que un individuo tome consciencia de ellos y se pueda desvincular de los mismos es necesario que estudie su árbol genealógico.

«El árbol está vivo dentro de mí. Yo soy el árbol. Yo soy toda mi familia. Nadie tiene problemas individuales porque toda la familia está siempre en juego. El inconsciente familiar existe. Desde el mismo momento en que alguien toma conciencia de algo,hace que todos los suyos también la tomen. Ese alguien es la luz. Si uno hace su trabajo, todo el árbol se purifica» Alejandro Jodorowsky

El árbol genealógico es un sistema de repeticiones: nombres, fechas, situaciones, enfermedades, muertes… etc, que se van transmitiendo de generación en generación. Cada uno de nosotros llevamos, como si fuéramos «pequeños hologramas» toda la información a nivel inconsciente, y la manifestamos a través de obstáculos y sufrimientos diversos: relaciones fallidas, incapacidad de amar, dificultades económicas, problemas sexuales y un sinfín de situaciones que nos impiden ser felices y, sobre todo, ser NOSOTROS MISMOS.

Sanar el árbol, por tanto, implica ser capaces de llevar a cabo nuestro DESTINO PERSONAL. Liberarnos de sus ataduras y repeticiones nos conecta con nuestro SER esencial, y será entonces cuando seamos capaces de hacer lo que realmente vinimos a hacer… 

Mi abrazo infinito,

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